Cuando todo parece bien pero nada llega a la bandeja principal
Si tus correos legítimos acaban sistemáticamente en la carpeta de spam, el problema rara vez es una sola cosa. Los filtros modernos combinan decenas de señales: autenticación, reputación del dominio, contenido y comportamiento del receptor. Sigue esta checklist para encontrar el punto débil.
1. Autenticación del dominio
Es lo primero que revisan todos los grandes proveedores:
- SPF — debe incluir todas las IPs que envían por tu dominio. Un solo registro TXT en la zona DNS.
- DKIM — firma criptográfica que prueba que el mensaje no fue alterado. Cada servidor de envío necesita su par de llaves y un registro público en DNS.
- DMARC — política que dice qué hacer cuando SPF o DKIM fallan. Empieza con
p=nonepara observar y luego endurece.
2. PTR / DNS reverso
La IP que envía debe tener un registro PTR que resuelva a un hostname válido, y ese hostname debe resolver de vuelta a la misma IP. Si falta, Gmail y Outlook bajan automáticamente el puntaje.
3. Reputación del dominio
Revisa Google Postmaster Tools agregando tu dominio y verificándolo por TXT. Allí verás tu reputación (alta, media, baja, mala), tasa de queja de spam, errores de autenticación y encriptación TLS. Si la reputación está en "baja" o peor, tus correos prácticamente irán siempre a spam.
4. Contenido del mensaje
Los filtros siguen analizando texto. Evita:
- Asuntos en mayúsculas o con muchos signos de exclamación.
- Exceso de imágenes sin texto acompañante.
- Enlaces acortados (bit.ly, tinyurl).
- Adjuntos ejecutables o ZIP sin contexto.
- Palabras típicas de spam (gratis, ganador, urgente) en el asunto.
5. Historial del dominio
Si compraste un dominio usado, puede arrastrar una reputación mala. Consulta la historia en archive.org y en Spamhaus DBL. A veces la única solución es dejar reposar el dominio semanas antes de enviar volumen.
6. Prueba externa
Envía un correo a mail-tester.com desde tu servidor real. Te dará una puntuación sobre 10 con detalle exacto: SPF, DKIM, DMARC, contenido, listas negras y cabeceras. Una puntuación menor a 8 indica trabajo pendiente.
7. Volumen y warm-up
Un dominio nuevo no puede enviar 10.000 correos el primer día. Haz un warm-up progresivo: empieza con 50 envíos diarios y duplica cada 2-3 días mientras la tasa de apertura se mantenga sana.
Plan de ataque
Arregla primero autenticación y PTR, luego mide con mail-tester, monitorea con Google Postmaster, limpia contenido y finalmente controla el volumen. En ese orden resuelves el 90% de los casos.